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Tu FOMO puede estarle poniendo el pie a tus metas

Tu FOMO puede estarle poniendo el pie a tus metas

Es fácil pensar que alguien se la está pasando mejor que tú en este preciso momento. ¿A poco no? Te carcome el pensar que tus amigas están en Acapulco el fin de semana y tú te quedaste en tu casa echándote un maratón de Netflix. Eso que te corroe es el FOMO, que, por sus siglas en inglés, quiere decir Fear of missing out o el miedo de “perderse “algo. Puede llegar a ser un trastorno de ansiedad asociado al miedo de no estar al tanto de lo que pasa. Sin duda las redes sociales son ¡el peor enemigo! Nos hacen pensar que a nuestro alrededor los demás están viviendo vidas perfectas y nosotros no.

Pero sí, es un hecho que siempre hay alguien que se la está pasando mucho mejor que tú, sin importar qué tan joven o vieja seas. Lo importante es no renunciar a lo que más deseas por aquello que deseas ahora. 

Lo que quisieras ahora es tomar toda tu lana e irte a Coachella, pero lo que más quieres es graduarte y no deber nada del crédito, o salirte de casa de tus papás e irte a vivir sola cuanto antes, o poder dejar el trabajo que odias por que tienes una buena ronchita de lana que te permitirá buscar otra chamba que te haga feliz. Algunas veces “nos dejamos ir” por lo inmediato, faltando a nuestro compromiso personal.

¡Te dejo tres tips para combatir el FOMO como las grandes!

  1. Ten clara tu meta, objetivo, sueño o cualquier cosa o hecho que sea importante para ti. Elige tus batallas… sé muy firme en tus NO y muy sabia en tus SI.
  2. Divide tu gran objetivo en pequeños logros que te acerquen poco a poco a tu meta. Como en la dieta, si un día tienes un resbalón, al otro día corrige. Es mucho más seguro que te apegues a tu meta y no la sueltes si todos los días haces algo que te acerque a ella. La tenacidad y constancia son los secretos mejor guardados de la gente exitosa, que cumple sus objetivos. Habrá días que estés menos inspirada que otros… respira, imagínate en el momento en que tu objetivo está cumplido y llénate de esa emoción. Verás cómo te motivas de inmediato.
  3. Aléjate de los embaucadores que tratan de sacarte del camino y regresarte a tu zona de confort. Un embaucador puede ser desde las notificaciones de tu teléfono que te distraen mientras te has propuesto leer un libro y que te hacen voltear una y otra vez, perdiendo de vista tu objetivo mayor que es leer 30 minutos diarios.

Otros embaucadores, aunque nos duela, pueden ser nuestros amigos. Ellos quieren que nos divirtamos, que la pasemos bien, por lo que, si nos echamos para atrás del viaje a Acapulco que tanto han planeado, nos van a llorar, rogar, pedir de rodillas que vayamos. Mantente firme, te van a seguir queriendo igual, o ¡más! Ya que se van a enorgullecer de tu fortaleza y tu firmeza para lograr el objetivo mayor.

 

En el libro Eres una chingona haciendo dinero, Jen Sincero describe que “Nada desinfla nuestro balón de la fe más que el puntiagudo alfiler de un amigo”, y ¡ohh! ¡Qué razón tiene! Nuestros amigos no quieren que suframos. Nuestros cerebros, y los suyos, quieren ahorrar energía y evitar los cambios. Si estás en una situación así, regresa inmediatamente al tip número 1.

¡Ahora sí! ¡Estás lista para combatir el FOMO como las grandes! (Y de paso, desactiva tus notificaciones en el celular…)