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¿Qué significa ser mujer en el 2020?

¿Qué significa ser mujer en el 2020?

La primera vez que escuché la palabra “feminismo” fue a los 9 años al enterarme quienes eran aquellas señoritas que cantaban Wannabe. Son un grupo pop de cinco mujeres inglesas (Ginger, Scary, Sporty, Baby y Posh mi favorita) que hacían y decían lo que querían, que se mostraban libres en el escenario y que decían en sus entrevistas frases como: “El futuro es de las mujeres” o “A man can feel intimidaded by a strong woman, it’s not domination it’s a celebration!”  WOW! Las Spice Girls era todo lo que yo quería ser, cantante, famosa, cool y con una opinión sobre las cosas.

Inspirada por los looks de Posh pero las frases de Ginger, en mi pubertad no notaba la diferencia entre ser hombre y mujer, tal vez porque somos más las mujeres en mi familia y porque tengo dos papás que siempre me dejaron ser yo. Sin embargo, al cumplir 13 años pasaron varias cosas: 

Un día antes de entrar a secundaria me bajó. No sé si fueron los nervios o qué pero tuve mi primer periodo. Agradecí infinitamente que sucedió mientras estaba en el baño y no delante de mis compañeros haciendo una presentación sino TRAGAME TIERRA  (como dirían en la revista Tú ). 

Tuve mi primer novio real y no de chocolate. F era 3 años mayor que yo, lo cual inmediatamente hacía que tuviera ventaja sobre mi en TODO. Yo no sabía cómo comportarme alrededor de niños más grandes, ni cómo ligar, cuando estaba ok darle un kiko (beso sin lengua), cuando era momento de darle un french, etc. 

Lo que sí tenía clarísimo (porque lo escuchaba tooooodo el tiempo en la escuela) era que las niñas que eran demasiado coquetas o sexuales eran llamadas “zorras” y que una vez que la gente te identificaba como tal, no había vuelta atrás,“si andas con uno, luego con otro, después ya no te van a querer”, eso me dijo mi mamá una vez. 

Así que crecí pensando que ser mujer no estaba tan cool. Los hombres podían llegar más tarde a sus casas, besuquearse como quienes querían ( y eran celebrados), ellos tomaban la decisión de con quién salir y con quién no…En fin, tenían más derecho a portarse mal, y yo siempre fui bastante curiosa sobre todo en el tema sexual. 

Crecí con tantas culpa porque a mi me gustaba un día uno y al otro día otro, porque yo quería vivir mi sexualidad e informarme sobre el tema pero en un país como México donde nos venden sexo tooooodo el tiempo en la televisión y en la publicidad, una mujer no puede ser sexual porque es castigada y tachada, porque tienes que llegar virgen al matrimonio “DIOS no quiera mijita te me descarriles y llegues a los 30 soltera”. 

Y todo aquello que en la sociedad mexicana está “mal visto”  lo hice: llegué soltera, con una larga lista de ex amantitos, con tatuajes en los brazos, viviendo sola y con muchas opiniones (porque tener opinión siendo mujer tampoco está muy cool que digamos). 

Los últimos cinco años han sido para mi un despertar en cuánto a temas de género. De cuestionarme todo eso que me dijeron sobre ser mujer y hombre, de ver más allá de lo que a mi me ha tocado vivir para ponerme en los zapatos de las demás y lo más importante: desaprender para aprender. 

¿Qué significa para mi ser mujer en el 2020? ¿Cómo puedo usar mi voz para cambiar la situación? Y la más importante, ¿cómo me puedo involucrar más en este movimiento? 

Estoy encontrando las respuestas (creo que todas lo estamos haciendo), cuestionándome qué significa ser feminista para mi, el cómo voy a usar mi voz y mi plataforma para señalar lo que está mal y lo que debe cambiar. 

No hay una sola manera de sumarnos al movimiento, cada quien como pueda y quiera. Me emociona ser parte de una generación de mujeres que estamos cambiando las reglas, donde cada una desde su trinchera aporta para que este mundo se vuelva más equitativo, para que mujeres y hombres dejemos de cargar las expectativas de género que se nos impusieron, y que hagamos, de nuestro mundo, un lugar más abierto donde cada quién puede ser y hacer lo que quiera (siempre con respeto y responsabilidad).  

Una de las razones principales por las que AMO mi trabajo es porque he tenido la oportunidad de conocer a mujeres maravillosas. Sé que el adjetivo maravilloso es de tía ¡ja! pero sí lo son. He tenido la fortuna de rodearme de viejas talentosas, generosas y chingonas que más allá de la amistad, hay un sentimiento genuino de crecer juntas. 

Mi amiga Bárbara Arredondo Ayala me lo dijo una vez y tiene toda la razón:  mi generación creció sin role models (ya que eran pocas las mujeres emprendedoras y trabajadoras) pero mi generación vamos a abrirle paso a las demás, ¡y me emociona vivir en este momento de cambio! 

Gracias a todas las que me han dado su tiempo para ser parte del movimiento que estamos armando en Romina Media. 

Con cariño Romina.